“Supervivientes” ilustra la pasión del pequeño comerciante en barrios de Murcia que durante décadas han luchado contra franquicias y crisis económicas. En sus rostros solo se refleja alegría y satisfacción, y en sus comercios toda una vida llena de recuerdos, trabajo y regocijo. Sin duda la razón injusta de perder a cada uno de ellos es la falta de atención de cada uno de nosotros.

PANADERIA LOS ARCOS

Lleva ya abierta por lo menos 40 años. Su dueño es Pedro Olmos 

Almansa y recuerda estar allí cuando en la misma calle había 8 

tiendas. Ahora solo quedan una carnicería, una pastelería y él.

Bar La Papa
Abierto hace aproximadamente 35 años. Siguen manteniendo la misma carta de comida: bocadillos, hamburguesas (hamburpapa) y patatas fritas. Los domingos antes era el día estrella pero ahora son sábados y viernes ya que los clientes son los de toda la vida e incluso distintas generaciones de la misma familia. Hay personas que se han trasladado de barrio pero vuelven y les gusta que esté todo igual.
Peña Huertana “El Alcancil”

Fue en 1957 cuando doña Carmen fundó ahí mismo su panadería, y allí Luís siendo niño compraba el pan. Ahora Luís es el presidente de la peña “El Alcancil”. Tiene una foto de la Virgen de la Fuensanta que él mismo restauró y que dicen que es la virgen de la Fuensanta más antigua que hay retratada, ya que porta el primer manto que se bordó para esta imagen.
Farmacia nº8 Murcia
Carol nos comenta que hay personas reacias a comprar cualquier cosa que esté fuera del antibiótico, incluso hay personas que no se compran mucolíticos por el precio. La parafarmacia va peor, no compran productos de calidad porque son caros.
Sus clientes sobre todo son gente mayor que salen del centro de salud que hay cerca y los sábados el 98% son extranjeros.


Pastelería artesana Viena
Abierta en 1984. Su actual dueño es un madrileño que aprovechó el obrador de la anterior pastelería (Ruiz Fúnez) para montar una en la capital murciana. Lo más solicitado eran las meriendas madrileñas, en la actualidad los productos más demandados son los suizos, cocas de piñones y chicharrones.
Todo es elaborado artesanalmente, incluso han recibido dos Soles (la estrellas Michelín de la pastelería nos aseguran ellos) siendo el único comercio de Murcia que lo tiene.
Cuando sacan en procesión a la Virgen de los Peligros, la giran y se arrodillan ante la tienda. Es tradición porque creen que alguna vez refugiaron a la Virgen allí por alguna tormenta.
El peso que sale en la foto es el objeto más antiguo que posee la tienda. En su momento también lo utilizaban las clientas de la tienda para pesar a sus hijos bebés. El peso todavía está en funcionamiento y se utiliza con normalidad todos los días.


Librería Papelería Ramón Jiménez

Comercio abierto por Ramón Jiménez hace unos 60 años. Tras la muerte del dueño original en 1982, el tendero que estaba con él desde el año 1947 trabajando (José Martínez Rodríguez) se quedó la librería y pasó a ser el dueño de la misma. En la actualidad, aunque ya está jubilado, sigue trabajando junto a uno de sus hijos.
 La librería conserva los soportales de la Catedral dándole un toque romántico y curioso ante turistas y clientes de las zona.
Trofeos y Grabados Joaquín

Abierto desde hace 25 años. La actual encargada, Lola Pérez, es la hija de los dueños anteriores, pasando a quedarse ella el comercio hace cinco años. Venden placas, trofeos, medallas, detalles y artesanía. El producto más vendido es la placa homenaje. Lola dice que con la crisis se han visto muy afectados y hay jornadas en las que no se vende ni un sólo producto.




Frutos secos Paco
  Paco abrió la tienda hace 23 años, se encargan él y su mujer. "Con la crisis no puedo cerrar porque con 50 años que tengo no me darían trabajo en ningún sitio". 


Peluquería Andrés
 La peluquería la fundó el padre del actual propietario hace 30 años. Empezó con tan solo 19 años con el arte de cortar el pelo y sus clientes son fieles. Según dice tiene bastante trabajo, no tiene horario de cerrar y reconoce que algunos días ha estado hasta las 2 o las 3 de la mañana trabajando. Su lugar favorito es el sillón donde se sientan los clientes.