“Supervivientes” ilustra la pasión del pequeño comerciante en barrios de Murcia que durante décadas han luchado contra franquicias y crisis económicas. En sus rostros solo se refleja alegría y satisfacción, y en sus comercios toda una vida llena de recuerdos, trabajo y regocijo. Sin duda la razón injusta de perder a cada uno de ellos es la falta de atención de cada uno de nosotros.

Comestibles Santa Eulalia
D. Santiago Martínez Hilario abrió la tienda en el año 1982 y la mantiene, según sus palabras, “exactamente igual a como la abrieron”. Funcionan como un pequeño supermercado donde comprar lo básico, “lo que se te ha olvidado” y como charcutería, siendo famosos por sus bocadillos. Compró el local por “40000 duros” y aguantan porque el local es suyo, pero comenta que prácticamente han desaparecido, como la mayoría de locales del barrio. Según él, el coche es su gran enemigo, ya que la gente va en coche a comprar donde lo tiene todo. Actualmente el negocio lo lleva su nuera, y no sabe cuánto aguantarán.