“Supervivientes” ilustra la pasión del pequeño comerciante en barrios de Murcia que durante décadas han luchado contra franquicias y crisis económicas. En sus rostros solo se refleja alegría y satisfacción, y en sus comercios toda una vida llena de recuerdos, trabajo y regocijo. Sin duda la razón injusta de perder a cada uno de ellos es la falta de atención de cada uno de nosotros.



Pastelería artesana Viena
Abierta en 1984. Su actual dueño es un madrileño que aprovechó el obrador de la anterior pastelería (Ruiz Fúnez) para montar una en la capital murciana. Lo más solicitado eran las meriendas madrileñas, en la actualidad los productos más demandados son los suizos, cocas de piñones y chicharrones.
Todo es elaborado artesanalmente, incluso han recibido dos Soles (la estrellas Michelín de la pastelería nos aseguran ellos) siendo el único comercio de Murcia que lo tiene.
Cuando sacan en procesión a la Virgen de los Peligros, la giran y se arrodillan ante la tienda. Es tradición porque creen que alguna vez refugiaron a la Virgen allí por alguna tormenta.
El peso que sale en la foto es el objeto más antiguo que posee la tienda. En su momento también lo utilizaban las clientas de la tienda para pesar a sus hijos bebés. El peso todavía está en funcionamiento y se utiliza con normalidad todos los días.