CONFITERIA
PAULINO
En 1987 paso a manos del marido de Asunción,
como herencia de su padre llamado Paulino, anterior dueño y fundador de la confitería.
Tienen un premio, “la Guinda de Oro” que muy
pocos confiteros poseen, y un obrador frente a la confitería.
Hoy en día es difícil encontrar una
confitería que tenga su propio obrador, y ellos poseen uno justo en frente de su
tienda donde ellos mismos elaboran con cariño sus propias recetas.
