“Supervivientes” ilustra la pasión del pequeño comerciante en barrios de Murcia que durante décadas han luchado contra franquicias y crisis económicas. En sus rostros solo se refleja alegría y satisfacción, y en sus comercios toda una vida llena de recuerdos, trabajo y regocijo. Sin duda la razón injusta de perder a cada uno de ellos es la falta de atención de cada uno de nosotros.


CONFITERIA PAULINO

En 1987 paso a manos del marido de Asunción, como herencia de su padre llamado Paulino, anterior dueño y fundador de la confitería.

Tienen un premio, “la Guinda de Oro” que muy pocos confiteros poseen, y un obrador frente a la confitería.

Hoy en día es difícil encontrar una confitería que tenga su propio obrador, y ellos poseen uno justo en frente de su tienda donde ellos mismos elaboran con cariño sus propias recetas.